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Infecciones de oído: tipos, síntomas y tratamiento

Las infecciones de oído son una de las consultas más frecuentes en atención primaria. Afectan a niños y a adultos, y casi todo el mundo ha tenido una alguna vez.

La mayoría se curan sin secuelas. Pero algunas, mal tratadas o repetidas, dejan una pérdida auditiva que puede ser permanente.

En este artículo explicamos los tres tipos de otitis, sus síntomas, cuándo hay que ir al especialista y por qué el audioprotesista es una pieza clave en la detección temprana.

El oído en tres partes

Para entender las infecciones, primero hay que entender dónde ocurren. El oído tiene tres zonas:

  • Oído externo: el pabellón auricular y el conducto auditivo hasta el tímpano.
  • Oído medio: la cavidad detrás del tímpano, con los tres huesecillos. Se comunica con la garganta por la trompa de Eustaquio.
  • Oído interno: la cóclea (audición) y el sistema vestibular (equilibrio).

Cada zona tiene su propio tipo de otitis, con causas y riesgos diferentes.

Tipos de infecciones de oído

Otitis externa

Es la inflamación del conducto auditivo externo. Se conoce como “oído de nadador” porque la humedad favorece su aparición.

  • Causas: agua retenida en el conducto, uso de bastoncillos, pequeñas heridas, eccema. Los gérmenes más comunes son bacterias como Pseudomonas aeruginosa y Staphylococcus aureus. A veces la causa es un hongo.
  • Síntomas: dolor intenso al tocar o mover la oreja, picor, secreción y sensación de oído taponado.
  • Tratamiento habitual: limpieza del conducto por un profesional y gotas óticas prescritas por el médico.

Otitis media

Es la infección o inflamación del oído medio. Es muy frecuente en niños porque su trompa de Eustaquio es más corta y horizontal.

Hay tres formas principales:

  • Otitis media aguda: suele aparecer después de un resfriado. Produce dolor de oído, fiebre y, a veces, supuración si el tímpano se perfora.
  • Otitis media serosa (con derrame): hay líquido detrás del tímpano, pero sin infección activa. A menudo no duele. El síntoma principal es oír peor.
  • Otitis media crónica: hay una perforación del tímpano o una supuración que se repite durante meses. Puede dañar los huesecillos.

Otitis interna (laberintitis)

Es la inflamación del oído interno. Es menos frecuente, pero más seria. Normalmente la causa es un virus.

  • Síntomas: vértigo intenso, náuseas, pérdida de audición repentina y acúfenos.
  • Tratamiento: requiere valoración médica urgente. El tratamiento depende de la causa.

Tabla comparativa

TipoZona afectadaSíntomas principalesRiesgo auditivo
Otitis externaConducto auditivoDolor al tocar la oreja, picor, secreciónBajo, temporal
Otitis media agudaDetrás del tímpanoDolor, fiebre, oído taponadoTemporal, salvo complicaciones
Otitis media serosaDetrás del tímpanoHipoacusia sin dolorTemporal; afecta al lenguaje en niños si persiste
Otitis media crónicaTímpano y huesecillosSupuración repetida, hipoacusiaPuede ser permanente
Otitis internaCóclea y vestíbuloVértigo, hipoacusia súbita, acúfenosPuede ser permanente

Cuándo acudir al especialista

Consulta con un médico o un otorrinolaringólogo si aparece alguna de estas situaciones:

  • Dolor de oído que dura más de 48-72 horas.
  • Fiebre alta junto con dolor de oído.
  • Supuración por el oído.
  • Hinchazón o enrojecimiento detrás de la oreja.
  • Otitis que se repiten varias veces al año.

Acude a urgencias si hay pérdida de audición repentina, vértigo intenso o parálisis facial. La hipoacusia súbita es una urgencia: el tratamiento es más eficaz en las primeras horas.

Relación con la pérdida auditiva

Pérdida auditiva temporal

La otitis externa y la otitis media producen una hipoacusia de transmisión. El sonido no llega bien al oído interno porque hay inflamación, secreción o líquido en el camino.

Esta pérdida suele desaparecer cuando se resuelve la infección. En la otitis serosa puede durar semanas o meses.

En los niños, una otitis serosa persistente puede retrasar el desarrollo del lenguaje. Por eso es importante revisar la audición después de episodios repetidos.

Pérdida auditiva permanente

Hay casos en los que el daño no se recupera:

  • Otitis media crónica: puede erosionar los huesecillos o dejar una perforación del tímpano.
  • Colesteatoma: es un crecimiento anómalo de piel en el oído medio. Destruye estructuras y requiere cirugía.
  • Laberintitis: puede dañar la cóclea y causar una hipoacusia neurosensorial permanente.

Prevención y cuidados

  • No uses bastoncillos dentro del conducto. Empujan la cera y pueden causar heridas.
  • Seca bien los oídos después de nadar o ducharte. Inclina la cabeza y seca solo la parte exterior.
  • Usa tapones a medida si nadas con frecuencia o tienes tendencia a la otitis externa.
  • Trata bien los resfriados y las alergias. La congestión nasal favorece la otitis media.
  • Evita el humo del tabaco, sobre todo cerca de los niños.
  • Mantén el calendario de vacunación al día, en especial la vacuna antineumocócica y la de la gripe.

Si usas audífonos

  • Limpia a diario el audífono, los domos y los moldes. Te lo contamos en el Protocolo #1 de limpieza de audífonos.
  • Retira el audífono si notas dolor, secreción o inflamación en el conducto, y consulta con tu audioprotesista.
  • Cambia los domos con la frecuencia recomendada. Un domo viejo acumula suciedad y humedad.
  • Valora un molde ventilado si tienes tendencia a la humedad. Lo explicamos en Moldes para audífonos a medida vs universales.

El papel del audioprotesista en la detección temprana

El audioprotesista no diagnostica ni trata infecciones. Sin embargo, está en una posición privilegiada para detectarlas a tiempo.

Un usuario de audífonos visita la clínica de forma periódica. En cada revisión, el audioprotesista puede:

  • Hacer una otoscopia y detectar inflamación, secreción, tapones de cera o perforaciones.
  • Hacer una timpanometría para identificar líquido en el oído medio.
  • Comparar audiogramas y detectar cambios bruscos en los umbrales.
  • Derivar al otorrinolaringólogo cuando detecta signos de alarma.
  • Registrar los episodios de otitis en la historia clínica para ver si se repiten.

Una buena anamnesis marca la diferencia. Si registras las otitis previas, las cirugías de oído y los síntomas actuales, puedes adaptar mejor la prótesis y detectar complicaciones antes.

Preguntas frecuentes

¿Las infecciones de oído son contagiosas? La otitis en sí no se contagia. Sin embargo, los virus del resfriado que la provocan sí se transmiten.

¿Puedo usar mis audífonos si tengo otitis? Si tienes otitis externa o supuración, lo recomendable es dejar de usarlos hasta que el médico lo indique. Consulta siempre con tu audioprotesista.

¿Se puede perder el oído por una otitis? En la mayoría de los casos, no. La pérdida es temporal. El riesgo aumenta con las otitis crónicas, las repetidas o las que afectan al oído interno.

¿Qué alimentos ayudan a recuperarse? Una dieta equilibrada apoya al sistema inmune. Tienes ideas en 10 alimentos que protegen tu audición (y 5 que no).

Lleva el control de cada paciente

Detectar a tiempo una otitis depende de tener toda la información del paciente a mano: episodios previos, otoscopias, audiogramas y derivaciones.

Audyum centraliza la anamnesis, las revisiones y el historial de cada paciente para que no se te escape ninguna señal de alerta.

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